
Encargo para una casa de Palamós.
Textura, materia, polvo de mármol, papel, tela, pigmentos sal y mar.
El cuadro se creó pensando en el estilo del espacio -muy cálido, por lo que se buscó equilibrarlo a través del azul Yves Klein-, la ubicación (playa) y también en la dualidad de la vida de los propietarios que viven entre Barcelona y el Empordà (formato díptico).



